Carlotta:
Renuncio. Sí. Renuncio. No quiero dejarme sobornar por tus patéticas escenas de celos. Renuncio a acompañarte como si fuera tu hijo. A usar lo que te gusta y bajar la mirada cuando me reprochás algo. A silenciar tus secretos. A amarte y seguirte. Renuncio a dejar que tus manos me toquen cuando tienen ganas. A llorar en silencio ante tus gritos destemplados. A mediar entre tus vicios. A arrastrarme como un bicho para que me notes.
Renuncio a ser un segundón. A ceder mi sillón favorito cuando llegás. No quiero más esa horrible comida que preparás cada domingo. Odio que me obligues a acompañarte en tus largas caminatas aburridas, sin dirigirme la palabra. Odio sentarme a ver pasar el tiempo mientras vos leés o escuchás música. Renuncio a que me ignores cuando hablás con tus amigas de tu última conquista.
Odio ese espantoso perfume que me trajiste del viaje a Miami y el abrigo color amarillo que me obligás a usar en invierno. ¿Te acordás de las ojotas que destrocé en un ataque de rabia? Eran amarillas. Yo sé que lo hacés a propósito. Te gusta molestarme.
Pensar que cuando nos vimos por primera vez en la puerta de tu casa, me conquistaste enseguida. Adoré tus manos suaves y tus palabras tiernas. Pero se acabó. Renuncio. Renuncio a vos y a tus caprichos. A tu forma asfixiante de poseerme. Renuncio a alcanzarte la pelotita cientos de veces para que vos te diviertas.
Me voy con la única que me comprende y me ama. Me voy con Gold, la cocker spaniel de enfrente.
Hasta nunca
Fido.
"..., tu afán que da forma al deseo, toma del deseo su forma, y crees que gozas por toda Anastasia cuando sólo eres su esclavo"
martes, 14 de abril de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
Su último poema
Se acodó despacio en la mesa grasienta.
Habló su sonrisa desdentada
y pidió un descafeinado.
Arremangó su camisa deslucida
y sacó del bolsillo desecho,
la desdicha que necesitaba
para describir su último poema.
Habló su sonrisa desdentada
y pidió un descafeinado.
Arremangó su camisa deslucida
y sacó del bolsillo desecho,
la desdicha que necesitaba
para describir su último poema.
jueves, 2 de abril de 2009
Hoy vi gente
Hoy vi gente
mucha gente
hoy vi hombres y mujeres abrazados
sueños y utopías entrelazados
recuperados
hoy vi niños vi palomas
y vi llorar al cielo
lágrimas desteñidas de tarde
banderas envolviendo el pasado
ondeando al futuro
hoy vi lágrimas
en los ojos dolidos de la gente
vi también sonrisas
vi manos saludando
y pies yendo juntos
hoy olí paz entre la guerra
vi unión entre la gente
vi hermanados a unos y otros
enlazados en mágico dolor
caminando hacia la eternidad
hoy no ví figuritas estériles
muertas de muerte natural
pequeños corazones raquíticos
marionetas de signo monetario
rapiñeros de sus hermanos
cadáveres malolientes
yendo hacia su entierro
ausente de glorias eternas
hoy vi llorar a un pueblo
sus errores
sus desdichas
sus pesares
hoy vi a padres e hijos
abuelos y hermanos
pasado y futuro
El futuro me ocultó
por un día el presente.
mucha gente
hoy vi hombres y mujeres abrazados
sueños y utopías entrelazados
recuperados
hoy vi niños vi palomas
y vi llorar al cielo
lágrimas desteñidas de tarde
banderas envolviendo el pasado
ondeando al futuro
hoy vi lágrimas
en los ojos dolidos de la gente
vi también sonrisas
vi manos saludando
y pies yendo juntos
hoy olí paz entre la guerra
vi unión entre la gente
vi hermanados a unos y otros
enlazados en mágico dolor
caminando hacia la eternidad
hoy no ví figuritas estériles
muertas de muerte natural
pequeños corazones raquíticos
marionetas de signo monetario
rapiñeros de sus hermanos
cadáveres malolientes
yendo hacia su entierro
ausente de glorias eternas
hoy vi llorar a un pueblo
sus errores
sus desdichas
sus pesares
hoy vi a padres e hijos
abuelos y hermanos
pasado y futuro
El futuro me ocultó
por un día el presente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Soledad
Abrir la puerta de mi casa es todo un desafío. Mi casa y mi corazón. Y no es necesario usar llaves. En este pequeño lugar del universo no son necesarias porque aquí está todo a flor de piel: olores, sabores, murmullos, gritos y silencios. Luces y sombras de ciudades y desiertos. La vida, el amor y la muerte. Y las palabras como hilo conductor. Sólo las usaremos para abrir, si fuera preciso, diminutos cofres de confidencias, sueños y locuras varias compartidas con todos ustedes.
Bienvenidos a casa!
Cris.
Bienvenidos a casa!
Cris.