"..., tu afán que da forma al deseo, toma del deseo su forma, y crees que gozas por toda Anastasia cuando sólo eres su esclavo"
viernes, 4 de junio de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
Ignorancia
La anarquía de tus manos viola mi secreto
el azul del mundo nos extraña
y en ese murmullo de frases interrumpidas
jadeosas
el enlace de tu cuerpo anuda la materia dispuesta
y enloquece de estridencias las noches blancas
éter y alondras
plumones de escarcha
luces de nácar sobre tu piel indefensa
y en el loco correr de la savia
tus trompas fecundas
absorben mi ignorancia.
Cris.
y en ese murmullo de frases interrumpidas
jadeosas
el enlace de tu cuerpo anuda la materia dispuesta
y enloquece de estridencias las noches blancas
éter y alondras
plumones de escarcha
luces de nácar sobre tu piel indefensa
y en el loco correr de la savia
tus trompas fecundas
absorben mi ignorancia.
Cris.
Pintura: yoquieroarte.com
miércoles, 5 de mayo de 2010
Frustración

Señalaba con una uña comida la vidriera. Miraba a su madre con ojos de porfavormamá y seguía señalando el reflejo de su carita llorosa en el vidrio de la juguetería. Qué más quisiera la madre que poder alcanzarle ese juguete que debería pertenecerle. Debería ser suyo por ser niña. Debería ser, en realidad, un tributo a su inocencia, a su potencial de adulto feliz. Pero las reglas no están dictadas para los niños. Los juguetes no son para cualquier niño. Deben ser para aquél cuyos padres puedan pagarlos. Los otros no merecerían ser niños.
La manito fue arrastrada por la frustración del adulto, quien ya sabía que los juguetes no son para todos. Tarde o temprano cesarían las lágrimas y al fin comprendería que no todos merecen ser feliz.
Cris.
05/05/2010
Pintura: Juanito Laguna. Berni
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Soledad
Abrir la puerta de mi casa es todo un desafío. Mi casa y mi corazón. Y no es necesario usar llaves. En este pequeño lugar del universo no son necesarias porque aquí está todo a flor de piel: olores, sabores, murmullos, gritos y silencios. Luces y sombras de ciudades y desiertos. La vida, el amor y la muerte. Y las palabras como hilo conductor. Sólo las usaremos para abrir, si fuera preciso, diminutos cofres de confidencias, sueños y locuras varias compartidas con todos ustedes.
Bienvenidos a casa!
Cris.
Bienvenidos a casa!
Cris.