viernes, 7 de mayo de 2010

Ignorancia




La anarquía de tus manos viola mi secreto
el azul del mundo nos extraña
y en ese murmullo de frases interrumpidas
jadeosas
el enlace de tu cuerpo anuda la materia dispuesta
y enloquece de estridencias las noches blancas

éter y alondras
plumones de escarcha
luces de nácar sobre tu piel indefensa
y en el loco correr de la savia
tus trompas fecundas
absorben mi ignorancia.
Cris.
Pintura: yoquieroarte.com

miércoles, 5 de mayo de 2010

Frustración



Señalaba con una uña comida la vidriera. Miraba a su madre con ojos de porfavormamá y seguía señalando el reflejo de su carita llorosa en el vidrio de la juguetería. Qué más quisiera la madre que poder alcanzarle ese juguete que debería pertenecerle. Debería ser suyo por ser niña. Debería ser, en realidad, un tributo a su inocencia, a su potencial de adulto feliz. Pero las reglas no están dictadas para los niños. Los juguetes no son para cualquier niño. Deben ser para aquél cuyos padres puedan pagarlos. Los otros no merecerían ser niños.
La manito fue arrastrada por la frustración del adulto, quien ya sabía que los juguetes no son para todos. Tarde o temprano cesarían las lágrimas y al fin comprendería que no todos merecen ser feliz.
Cris.
05/05/2010
Pintura: Juanito Laguna. Berni

sábado, 24 de abril de 2010

Apocalipsis



Dónde estás
oscuro jinete en llamas

hacia dónde vuelas
destruido ya
tu nombre de muerte

no hallaran tus víctimas
el paraíso

tu mirada voraz las deglutió
las roció de alcohol
las vistió de estiércol

adónde irás
destructor de sueños
invasor de pesadillas
insecto omnívoro
caníbal animado

adónde irás
buscando tus párvulos muertos

seguirás
galopando fatigas
rasgando la noche
de sexo furtivo
lascivo

encontrarás algún rastro
de aquellos

que fueron
promesas festivas
esquivas

o serán otros
los que arrastren
con tristeza suma
la desdicha
del alma perdida.
Cris.
Pintura: José Viera - El Apocalipsis (VI)

Soledad

Soledad
CRUZAGRAMAS: un grupo de escritores en busca de alternativas
Abrir la puerta de mi casa es todo un desafío. Mi casa y mi corazón. Y no es necesario usar llaves. En este pequeño lugar del universo no son necesarias porque aquí está todo a flor de piel: olores, sabores, murmullos, gritos y silencios. Luces y sombras de ciudades y desiertos. La vida, el amor y la muerte. Y las palabras como hilo conductor. Sólo las usaremos para abrir, si fuera preciso, diminutos cofres de confidencias, sueños y locuras varias compartidas con todos ustedes.
Bienvenidos a casa!
Cris.