Google+ Followers

martes, 19 de agosto de 2008

Instante fijo

Círculos de vida derrochan pinceladas
azules
verdes
frescor líquido espera al hombre crucificado
baños de luz en rubias colinas
enceguecen miradas ajenas
y todo gira en una vorágine sin fin
y deja sin respuestas a extraños enigmas
la crucifixión repetida
en miles de giros idénticamente luminosos
pero al fin
el madero se torna en alas
para el hombre pequeño
devenido en ave.

No hay comentarios:

Soledad

Soledad
Abrir la puerta de mi casa es todo un desafío. Mi casa y mi corazón. Y no es necesario usar llaves. En este pequeño lugar del universo no son necesarias porque aquí está todo a flor de piel: olores, sabores, murmullos, gritos y silencios. Luces y sombras de ciudades y desiertos. La vida, el amor y la muerte. Y las palabras como hilo conductor. Sólo las usaremos para abrir, si fuera preciso, diminutos cofres de confidencias, sueños y locuras varias compartidas con todos ustedes.
Bienvenidos a casa!
Cris.