
Sentada de espaldas, tu fina silueta se recorta a contraluz. El cabello cae sobre tu frente cuando te reclinas a escribir: qué maravillosas palabras?. Una sonrisa diáfana corretea en tus labios y entreabre la puerta a la felicidad del beso. Pestañas caobas abanican rítmicamente la luz cálida de tu mirada. Y sobre el blanco papel doblado con olor a violetas, corretea feliz una poesía de amor.